4 de febrero de 2015

Oscuridad.
Es todo lo que veo cuando pienso en lo que me depara el futuro.
Desolación.
Es todo lo que siento cuando cierro los ojos luego de tanto llorar.

No hay nada que hacer, no hay vuelta atrás.
La depresión es mi mejor amiga y el insomnio nunca falla en hacerle compañía.
Cuando era niña mis poesías rebosaban de flores y alegría.
Hoy en día son puros sentimientos de ira expresados en mediocres palabrerías.

No me atrevo a buscar respuestas porque ya estoy muy sumergida.
Me dejo ahogar, y aun así puedo respirar.

Tan solo necesito descansar, llegar a ese paisaje que desde siempre me cautivó.
Un bosque verde y frondoso, y en el medio de él un claro ocupado por un inmenso lago.
Bordeado de colores, iluminado por mil estrellas en la noche.

Esa paz no es más que una soledad encantadora. 
Esa vista no es más que el paraíso que espero encontrar en alguna luna llena. 





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