29 de agosto de 2014

La idea de este blog era volcar todo lo que siento y pienso de una manera un poco más positiva que mi página anterior. Mi intención es poder leer lo que escribo sin largarme a llorar o aterrarme de las cosas que se me cruzan por la cabeza.
Aun así me encontré con que me cuesta mucho más expresar las cosas buenas que ocurren en mi vida. Sospecho que es porque pretendo guardarlas para mi misma, de modo que nada ni nadie pueda quitarme los buenos recuerdos.
Y acá estoy, meses después de haberlo creado sin saber que escribir excepto la razón por la que no escribo.
Últimamente no me es fácil identificar lo que siento. Haberme fumado un atado de puchos en menos de una noche me demuestra que algo me está disturbando. No sé qué ni tampoco sé si quiero saberlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario